"Hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Pero del universo no estoy del todo seguro"
Albert Einstein
domingo, 13 de septiembre de 2015
domingo, 6 de septiembre de 2015
Los estatutos del hombre / Abolición de la noche
Los estatutos del hombre
que ahora vale la vida,
y que de manos dadas,
trabajaremos todos por la vida verdadera.
Artículo II: Queda decretado que todos los días de la semana,
incluso los martes más grises,
tienen derecho a convertirse en mañanas de domingo.
Artículo III: Queda decretado que, a partir de este instante,
habrá girasoles en todas las ventanas,
que los girasoles tendrán derecho
a abrirse dentro de la sombra;
y que las ventanas deben permanecer, el día entero,
abiertas para el verde donde crece la esperanza.
Artículo IV: Queda decretado que el hombre
no precisará nunca más
dudar del hombre.
que el hombre confiará en el hombre
como la palmera confía en el viento,
como el viento confía en el aire,
como el aire confía en el campo azul del cielo.
Párrafo único: El hombre confiará en el hombre
como un niño confía en otro niño.
Artículo V: Queda decretado que los hombres
están libres del yugo de la mentira.
Nunca más será preciso usar
la coraza del silencio
ni la armadura de las palabras.
El hombre se sentará a la mesa
con su mirada limpia
porque la verdad pasará a ser servida
antes del postre.
Artículo VI: Queda establecida durante diez siglos,
la práctica soñada por el profeta Isaías,
y el lobo y el cordero pastarán juntos
y la comida de ambos tendrá el mismo gusto de la aurora.
Artículo VII: Por decreto irrevocable queda establecido
el reinado permanente de la justicia y de la caridad
y la alegría será una bandera generosa
para siempre enarbolada en el alma del pueblo.
Artículo VIII: Queda permitido que el pan de cada día
tenga en el hombre la señal de su sudor.
Pero que sobre todo tenga siempre
el caliente sabor de la ternura.
Artículo IX: Queda permitido a cualquier persona,
a cualquier hora de la vida,
el uso del traje blanco.
Artículo X: Queda decretado, por definición,
que el hombre es un animal que ama
y que por eso es bello,
mucho más bello que la estrella de la mañana.
Thiago de Mello
……………………………………………….
Abolición de la noche
"Llamó Dios a la luz "día"
y a las tinieblas llamó "noche"".
Génesis, I, 5.
Se decreta que desde hoy
al tiempo claroscuro en que la luna sube por el cielo
que invita a los enamorados a entrelazar sus cuerpos
y a las flores nocturnas a entreabrir sus cálices
se le llamará vigilia, penumbra o plenilunio
nunca noche.
Silvia Prida
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