A partir de un dibujo de Jerónimo Bosch
Ese de la lámpara en la cabeza
de los navíos en los pies
de las manos nido y de los brazos ala
Ese del pecho fuerte
y espacioso de mundos y de almas
Transparente y oscuro
Fecundo y terminado
Niño enorme con ojos de venado y fuegos destellando
El entrevisto a veces
temprano
El posible
el virtual
el germinado.
Pero de atrás del tiovivo aparecen
el pecho hundido / escuálido
Donde las manos
ramas secas añosas y cortadas
Donde los pies raíces arrancadas sin suelo
van buscando lugares que no hallan
Los ojos son pozos sin fondo
Los brazos son palos quemados
La cabeza una mecha apagada
veleta que gira que gira y no logra orientarse
Espejo que dice también
mi propia imagen.

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